Escalar o pez ángel

Género
Pterophyllum
Especie
scalare
Orden
Perciformes
Familia
Cichlidae
Popularmente se le conoce como escalar, escalare o pez ángel, sin confundirlo con la familia Pomacanthidae, los peces ángel marinos. A comienzos de 1840 Heckel clasificó el género al que denominó «Pterophyllum» (que significa ‘aletas en forma de hojas’). En la naturaleza vive en grupos gregarios en aguas medias de los cursos templados y limpios del río Tapajoz y otros afluentes de la cuenca Amazónica y del Orinoco. Este río recorre la planicie amazónica y allí es posible ubicarlos en zonas donde el agua no supera los dos metros de profundidad, rodeadas por vegetación compuesta por árboles de entre 30 y 60 metros de altura y costas cubiertas por gramíneas que al crecer el río quedan sumergidas. Alrededor de estas plantas, que crecen entre troncos y ramas de árboles caídos, se encuentran gran número de peces, entre ellos P. scalare y otro cíclido, también pacífico, el cíclido bandera. En este ambiente, durante las crecidas de enero, se producen los desoves que permiten apreciar una gran multitud de pequeños alevines acompañados de sus padres que celosamente los cuidan de los depredadores. Su comportamiento pacífico se transforma en la actitud típica de un cíclido, profundamente territorial y agresivo, durante el tiempo que cuidan los desoves y la prole.
Temperamento
Agresivo
Grado de dificultad
Principiante
Origen
América del sur
Tipo de tanque
Comunitario
Temperatura
24 a 30 °C
pH
6,0 a 8,0
Alimentación
La correcta alimentación tiene una influencia decisiva en el crecimiento potencial y en la reproducción del pez ángel en el acuario. Los alimentos vivos son, este sentido, una mejor fuente de alimentación que los alimentos secos preparados que se adquieren en los comercios. Se ha comprobado que los escalares alimentados exclusivamente con Daphnia pulex producen desoves más frecuentes y más grandes, con una mayor supervivencia de los alevines, que los alimentados exclusivamente con un producto comercial en escamas secas.24​25​26​ También se alimentan de esponjas marinas cuando se encuentran en libertad.
Reproducción
Su reproducción es algo más trabajosa pero tampoco nada imposible de acometer. Las parejas se forman (son monógamos) entre grupos de escalares inicialmente solteros. Se reconocen porque comienzan a defender (territorialidad) un lado del acuario frente a los demás. Una vez ocurre eso, es conveniente separar a la pareja o dejarla en un tanque lo suficientemente grande para que no sean molestados por los demás.

En algún momento de su idilio, la hembra comenzará a poner sus huevos sobre una hoja grande (suponiendo que se tienen plantas) o sobre una superficie plana y lisa. Luego el macho los fertilizará, es importante los cuidados del agua les agrada muy limpia, y a una temperatura de 28 °C permanentemente.

La eclosión de los huevos ocurrirá a las 48 horas de puestos y fertilizados, se notara una pequeña cola eclosionada del huevo, se notara sus múltiples vibraciones, ambos padres participarán de su cuidado y al quinto día estarán formados pero aun adheridos y juntos, al sexto día ya empezarán a nadar y sus padres los agarrarán con su boca y colocarán de nuevo junto con los otros, en ocasiones cambian a uno por uno, a distintos lugares del acuario. Los alevines son muy escurridizos y curiosos de modo que el cuidarlos demandará mucha atención y permanente cuidado por parte de los progenitores es importante mantener la luz de la pecera encendida en caso de que la reproducción sea en casa y apagar o poner algún tipo de bloqueo al filtro de cascada en caso de tener para así evitar que el filtro mate a los alevines.

Es usual que muchos de ellos se pierdan. Estarán sobre la hoja sobre la que han eclosionado mientras su padre los cuida de cerca. La hembra estará algo más lejos encargada de recoger con la boca a los que se aventuren más allá. Todo un espectáculo. Se les debe alimentar con Artemia salina recién eclosionada o preparados para crías de alimento seco fácilmente adquiribles en tiendas de mascotas.

Para una mayor sobrevivencia de los alevines se recomienda, al séptimo día, retirarlos del cuidado de sus padres, y colocarlos aparte. Para una mejor alimentación, es primordial que el agua sea de la misma pecera donde nacieron, y se mantenga con una buena oxigenación, pero no demasiado, porque podría matarlos. Además, es importante ponerle unas gotas de azul de metileno, para así evitar hongos inoportunos, y alimentarlos dos veces al día con artemia salina viva, filtrada y lavada, para evitar la mezcla de aguas salada y dulce. Cada vez que se alimentan, retirar del estanque el residuo de comida y los alevines que mueren, porque no todos sobreviven. La higiene y su tiempo es primordial en el cuidado. Luego de un mes, empezarán a obtener la forma, y se podrá empezar a alimentar con alimento comercial.

El desove de huevos lo harán cada 15 días, aproximadamente, en condiciones antes mencionadas. Es importante que, al menos una vez de por medio, dejar que sus padres los críen para evitar así traumas y que no vuelvan a desovar.